Si hay errores de tipeo o redacción me disculpo de ante mano, muchas gracias.
Después de mucho tiempo sin publicar alguna entrada, considerando que la última fue al inicio de mis estudios universitarios, la malla curricular, la vida social, el innumerable desfile de prototipos de machos beta alrededor hicieron que este pequeño cuadernillo quedara lleno de polvo en un rincón. Luego de varios intentos de revivirlo, tenemos aquí un ave fénix llamado "Reflexiones de una pobresora". ok. el nombre no es muy alentador pero es un reflejo de mi realidad actual, soy profesora titulada de castellano (aunque mi fuerte es de por sí la educación, siento que castellano es solo un medio para lograr educar). Luego de titularme regresé a mi pueblo, con el deseo de quedarme por poco tiempo y volver a trabajar a Valparaíso pero el destino/Dios/Buda/cualquier ente en el que usted crea quiso lo contrario, encontré trabajo acá y continué mi vida, luego de tomar mi trabajo como terapia después de concluir una relación destinada al fracaso. Emprendí un viaje de autoconocimiento, donde encuentro varios maestros e innumerables guías. Todas estas experiencias han hecho que pueda renunciar libremente a un prototipo de vida que durante mi adolescencia y parte de mi vida "adulta" fue mi único fin o norte.
Siempre sentí que quería más y voy por más.
Mientras estaba sentada en mi cama apreciando la lluvia, me metí a Netflix y me encontré con una joya del séptimo arte. " "La sonrisa de Mona Lisa", quizás no ha sido reconocida o ampliamente galardonada, pero lo fundamental es el mensaje que desea entregar, si bien Julia Roberts no es mi actriz favorita, siento que en esta película se luce, sobre todo porque como profesora me logro sentir tocada por su personaje de la Srta. Watson.
El deseo de ella por influir en sus estudiantes, motivarlas a ser más de lo que la sociedad espera de ellas, considerando que en la época de los 50, las mujeres eran amas de casa y su permanencia en dicha Universidad es solo una mera transición entre su compromiso y su futuro matrimonio.
Hay que destacar principalmente tres puntos:
1.Todas estas jóvenes eran sumamente inteligentes desde el punto de vida intelectual (situación que se refleja en la primera clase, en la cual todas tienen conocimiento de la exposición de la docente, dejando a esta sin palabras). Destaco entre estas a Betty Warren (Kirsten Dunst) y Joan Brandwyn (Julia Stiles).
Betty es una joven pedante y muy inteligente, quien se casa comenzando el semestre, critica a todas las personas que van en contra de los valores conversadores que le fueron inculcados por su familia, especialmente su madre castradora, perjudicando así la vida de Amanda, enfermera de la Universidad por entregar anticonceptivos aludiendo a que "promueve la promiscuidad" y a Katherine Watson poniendo en tela de juicio su carácter y su capacidad por el solo hecho de no estar casada o querer casarse, provocando en la profesora un arrebato de rabia, puesto que se siente fuera de lugar en ese mundo tan conservador y opresivo). Tristemente al final de la película podemos ver que se rebela ante la figura castradora (su madre) y la sociedad, divorciándose y postulando a la Facultad de Derecho.
En el caso de Joan, inicialmente postula a la Escuela de Derecho de Yale, en donde existían solo 5 cupos para mujeres, queda seleccionada, pero decide dejar pasar esa oportunidad por casarse con su novio (hermano de Betty, su amiga) lo cual produce en Watson una gran decepción, puesto que ella quería que Joan pudiera desarrollar su potencial y hacer todo lo que ella quisiera. Cuando Joan nota esta situación le aclara que es su decisión, que ella quiere ser madre y esposa, que es lo que ella siempre quiso, Katherine acepta esto y la abraza.
2. Todas pertenecían a familias conservadoras, por lo tanto, su única aspiración era ser ama de casa, esposa y madre.
Si bien, en los años 50 era algo totalmente normal entre las jóvenes, lo anormal y mal visto era ser una mujer independiente, con estudios universitarios completos, tener 30 años y seguir soltera.
En la actualidad, muchas mujeres están decidiendo posponer su maternidad por dar auge a sus carreras profesionales y realización personal. Encontrándonos con mujeres que son madres entre los 35 a 40 años en promedio. Luego de la maternidad continúan con sus trabajos, tratando de complementar su rol de mujer profesional, madre, esposa/pareja y labores del hogar con apoyo (idealmente) de su compañero/a, esposo/pareja.
Lo anormal en esta era es que una mujer joven sin/con estudios superiores decida dejar de trabajar para convertirse en ama de casa, esposa devota y madre de tiempo completo, siendo en algunos casos menoscabadas por su decisión.
Además hay que considerar otra minoría poco querida por la sociedad patriarcal que son las mujeres que deciden por diversos motivos no tener hijos. Tengo el caso cercano de una querida amiga quién a temprana edad tuvo claridad de este asunto, situación que le ha traído varias críticas tristemente de otras mujeres que no logran tolerar o aceptar su convicción de vida y también satisfacción, puesto que es sincera consigo y con sus ideales.
3. Todas quieren ser amadas y aceptadas.
En este caso podemos ver reflejado dos casos muy claros a mi parecer: Connie Baker (Ginnifer Goodwin) y Giselle Levy (Maggie Gyllenhaal)
Connie, una inocente joven con talento para el Cello y romántica que espera encontrar su príncipe azul, situación que es ridiculizada por Betty. A pesar de esto, ella sigue luchando por encontrar el amor hasta el final donde por un mal entendido pierde al que puede ser el amor de su vida.
Giselle, en cambio es una joven con experiencia, posee una situación conflictiva con los hombres a partir de un problema con la figura paterna, luego de la separación de sus padres. Es considerada la "prostituta" de la Facultad, tiene un amorío con el atractivo Profesor de Italiano Bill Dunbar, el cual demora gran parte de la película superar, saliendo con hombres casados, siendo ampliamente criticada por Betty.
Al final logra aceptarse, amarse sin necesidad de que un hombre reafirme esto, y se va a vivir con Betty (ya divorciada) a un apartamento fuera de la Facultad.
Estos puntos los destaqué porque es con los cuales nos enfrentamos día a día, entre mujeres nos criticamos enormemente y si podemos perjudicarnos o dañarnos, lo hacemos (lo sé, tuve toda mi educación básica y media en un colegio católico de "señoritas"), si bien los hombres se agarran a combo limpio y luego continúan su vida como si nada hubiese pasado, la dinámica femenina es distinta, los "cahuines" o chismes son tan dañinos como infinitas agujas clavándose en los ojos al mismo tiempo. Es fácil detectarlo con un ejemplo de la vida cotidiana: su pareja/pololo la engaña, automáticamente usted culpa a la mujer (o el hombre en algunos casos también)con la que la engañó, ¿por qué no atribuirle la culpa a su "intachable" pareja? y usted responde: Ella/Él fue que lo tentó o lo sedujo. Por favor, no sigamos con eso, ¿no cree que el compromiso lo tenía él con usted y no con ella o el otro?
Durante mi adolescencia creía en el mismo conjunto de valores, donde la mayor aspiración de una mujer y donde se medía su éxito era en su hogar, si bien mi familia hasta cierto punto es seudo-conservadora, siempre se nos inculcó a todas que debíamos estudiar, tener un oficio o profesión para poder ser felices y ganarnos el sustento de manera honrada, si bien en un futuro seríamos madres y podríamos o no dejar de trabajar, el tener el conocimiento nos hacía poderosas. Luego esta idea cambió a intentar convalidar el ser madre, ama de casa, esposa y profesional.
A lo largo de mi vida, he visto en amigas y conocidas que se han casado apenas salen de la Enseñanza Media o durante sus primeros años de estudios superiores, dejando de lado estos temporalmente para ser madres, admiro su valentía porque realmente yo no lo hubiese hecho. Siempre tuve la idea fija de que debía terminar mis estudios a como diera lugar, como hermana mayor debía terminar en el tiempo que correspondía para que mi hermana menor pudiese estudiar y así alivianar la carga de mi madre y mi abuela, desde el punto de vista económico.
Soy feliz porque cumplí mi cometido, fui responsable y aproveché la oportunidad que tuve de tener estudios superiores, recibiendo grandes bendiciones por ello (estudié becada, viví mi etapa universitaria a concho) y ahora puedo ver a mi hermana capacitarse profesionalmente en una carrera tan noble de la cual debe sentirse orgullosa siempre.
Tengo la difícil misión de ser una mujer fuerte, luchadora y valiente, vengo de una estirpe donde el matriarcado es sólido, partiendo por mis antepasadas pero acotando a mi abuela Elvira, que a pesar de no haber cursado nunca estudios regulares (por trabajar a temprana edad) sabe leer y llevar un hogar, además de la mayor herencia inculcada que es : "El conocimiento es fundamental para la vida de una persona, eso lo distingue como tal", dentro de todos sus medios procuró a todos sus hijos algún curso u oficio para poder ganarse la vida de la manera más honrada, si bien no tuvo el éxito que esperaba eso lo pudo recién cosechar en sus nietos, teniendo 4 profesionales y dos en vías de ello. Siendo mis primas mi mayor ejemplo de perseverancia, dedicación y amor por el servicio, no por nada eligieron carreras del área de la salud, versus mi primo y mi persona quienes decidimos educar a las futuras generaciones.
Queridas amigas sea tu ideal de vida, luchen por él y por llevarlo a cabo, no permitan jamás que alguien o alguna institución las obligue o coaccione a pensar distinto de sus creencias. Sigan firmes y libres.
Yo soy mujer y no puedo esperar el día que sea sabia, arrugada y perfecta
yo soy mujer, soy madre en potencia y admiro a todas ustedes que llevan...
Alimente el blog con sus comentarios <3